Lo que el espectador no ve

Curiosidades que han ocurrido durante el Concurso de Murgas 2014.

Lo que el espectador no ve

Dos semanas de Concurso dan para mucho. Los aplausos, los disfraces y el confeti volando sobre las cabezas de los murgueros son imágenes que se han repetido hasta la saciedad en la retina de todos los que han seguido cada noche lo que acontecía en el Teatro López de Ayala.


Desde las 21:30 que se abren las puertas del teatro las personas que tienen una entrada pueden entrar a sentarse en las butacas y disfrutar de una noche de coplas y risas pero, ¿qué se cocina tras el telón? La verdad es que la actividad frenética en las bambalinas empieza siempre horas antes, cuando las luces de los pasillos y la platea estaban aun apagadas pero las de los camerinos brillan con fuerza.


Muchas son las anécdotas ocurridas durante estos días, y de lo que iba a ser el Concurso este año debería habernos dado una pista lo que ocurría el lunes 17 de febrero, primera noche de preliminares. Ese día debutaba la murga Esto es lo que hay sin que los espectadores supiésemos que uno de los figurantes se encontraba en el escenario era un presentador pacense bastante conocido en Castilla y León, lo que había arrastrado hasta los palcos a todo un equipo de la televisión regional que estaba grabando un "Castellano-Leoneses por España".


A partir de ahí y durante toda la primera fase pudimos ver de todo: una "manifestante" que durante los 20 minutos de actuación de la murga Los Chungos estuvo sentada en el pasillo sujetando una pancarta, un teatro inundado por el olor a café, fotógrafos que durante los disparos de sus cámaras se veían interrumpidos por la seguridad del teatro para comprobar que realmente no eran los propios familiares de los grupos o la pinta que tenía Doña Remedios de Los Mirinda, con su bombo de mujer a punto de dar a luz incluído, dando órdenes sobre las tablas minutos antes de abrir las puertas del teatro el miércoles para dejar su decorado montado de la mejor manera posible.


También durante la semifinal ha habido anécdotas que, para quien haya tenido los ojos abiertos, habrán sido curiosas de ver. Eran las nueve menos cinco de uno de esos días cuando, asomándonos al camerino de los presentadores, nos encontrábamos a Ana Lara perfectamente vestida y maquillada para salir a presentar pero ni rastro de su compañero José Luis Lorido que, en un descuido, había olvidado parte de su disfraz en casa y había tenido que volver a por él a escasos minutos de empezar. La cabeza caliente de Canal Extremadura también ha creado sus momentos ya que los fotógrafos que andaban por la platea haciendo su trabajo tenían que agachar la cabeza y andar con ojos en la nuca si no querían irse a casa con un "chichón".

 

Y un percance doloroso es el que sufrió Tony Gastón al final del segundo cuplé de Los Espantaperros durante semifinales. Un movimiento brusco hizo que se dislocase el hombro y tuviese que soportar dolores durante el resto de la actuación con una profesionalidad digna de elogio. Tal es así que, quienes allí estábamos, pensamos que el problema con el hombro se produjo al quitarse el disfraz y no mientras estaba en el escenario. Nadie se dió cuenta de que al chupete le pasaba algo.


Los decorados también han dado mucho de si: Los brazos de la Señorita Maligna de Pixa a la fulaneska estaban dentro de su caja, preparados para salir a darte un susto en cualquier momento; partes del decorado de Marwan salían por todas partes durante el día de su actuación y las mesas llenas de papeles de la Comisaría del Distrito 4E te hacían ver que, si te acercabas, se caería a tus pies una montaña entera de denuncias que estos chicos tan trabajadores aun no habían tramitado.

 

Si hay que quedarse con una anécdota referente a los decorados habría que contar la que les pasó a los chicos de Los 3W, que para mostrarnos a su burrito descender de los cielos tuvieron que buscar sedal con el que colgar el animal mientras otros miembros de la murga iban a Olivenza a recoger el resto del escenario. La sorpresa venía cuando, a última hora y en la puerta de su local, se daban cuenta de que la llave con la que se abría el sitio la tenía uno de los componentes que estaba en Badajoz. Cabe destacar que intentaron echar la puerta abajo pero terminaron por dar un viaje más de ida y vuelta y recoger la llave. Llegaron al teatro minutos antes de que cerrara.


Los nervios de esta noche seguro que jugarán una mala pasada a más de uno y nos dejarán en la memoria algún momento más que nos hará sonreír. Hasta entonces deseamos mucha suerte a todas las agrupaciones que esta noche nos deleitarán con lo mejor de su repertorio.

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