"Que los grupos menores se hagan fuertes mejora el Carnaval"

Charlamos con Baluarte Carnavalero, el grupo menor más pacense

"Que los grupos menores se hagan fuertes mejora el Carnaval"

Nunca habían estado en una comparsa ni tampoco habían cantado en una murga. Eran un grupo de aficionados al Carnaval de los de pro: cada año cogían retales de telas y se lanzaban de cabeza a sumergirse durante cuatro días en el ambiente festivo que tanto les gusta. No dejaban ni una sola actuación sin ver en el teatro López de Ayala y siempre estaban al pie del cañón para animar Santa Marina los domingos. Una tarde de Vivero, entre gol y gol de David Copito, se plantean hacer algo más. En principio no saben por dónde tirar: están deseando formalizarse como grupo de Carnaval pero a la vez no pueden ni quieren renunciar a su espíritu callejero e improvisado. La solución aparece antes de lo que imaginaban y les cae como anillo al dedo: iban a formar un grupo menor.


Más o menos esta es la historia de Baluarte Carnavalero. Desde aquella tarde de fútbol y amigos han pasado ya tres años. Cristian Pérez Palacín, miembro de este conjunto, afirma que el primer año quedaron encantados con la experiencia y les apasionó tanto esa forma de vivirlo que no se plantean ninguna otra. De hecho en toda su trayectoria han ido creciendo en número hasta no poder admitir a nadie más: no quieren cambiar su condición y tener que convertirse en comparsa, “aunque el límite numérico es algo que nos frena nosotros somos un grupo cachondo y divertido simplemente, sin aspirar a más, y pensamos que no pegamos nada en el mundo de las comparsas” nos cuentan.


Al preguntarles confiesan que la improvisación es algo que llevan por bandera, no dedican apenas tiempo a ensayar. En cuanto a la organización la sencillez es su punto fuerte y no tienen a nadie a la cabeza del grupo. Sin presidentes, tesoreros o portavoces funcionan a través de un grupo de mensajería instantánea en la que todos pueden hablar y dar su opinión. En lo referente a atuendo, este año dicen que “siempre llevando algún motivo que identifique al Badajoz, este Carnaval teníamos pensado hacer una cosa bastante compleja pero la verdad es que somos un grupo un poco peculiar, siempre dejamos las cosas para última hora, y decidimos descartarlo. Estábamos de vacaciones este verano en el Algarve y a uno de los componentes se le ocurrió una idea. Nos pareció bien, bastante chula y divertida así que así fue como decidimos el disfraz de este año”.


Tienen muy claro su opinión sobre los grupos menores ahora que le toman el pulso a su situación cada año. Ha pasado, según dicen, de ser un pasacalles que solo realizaban las murgas y algún que otro grupo de amigos a ser un concurso en el que hay competitividad. El cambio en la calidad de los disfraces, la preparación del desfile y el número de grupos lo deja claro, y se muestran encantados de que tanto los grupos menores como los artefactos se hagan más fuertes año a año y demuestren que son otra opción válida para disfrutar y participar en el Carnaval.


Su último mensaje de cara a este 2015 es conciso, como lo son ellos. “Que a nadie se le olvide que el Carnaval es para divertirnos, son días para pasarlo bien y olvidar las penas así que centrémonos en disfrutarlo. Hagamos crecer entre todos el Carnaval”.

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