Crónica de la quinta noche de preliminares de 2016

La última gala antes de semifinales.

Crónica de la quinta noche de preliminares de 2016

Suele ser difícil que la última noche de preliminares aparezca una agrupación que de un gran giro de timón a lo que ya está en las quinielas de los aficionados. Esta última jornada es, de forma habitual, desagradecida en cuanto a pases de ronda. Ayer se esperaba con ganas la llegada de La Leyenda de la Nave de los Desertores y, como era de prever, el resto de las agrupaciones desempeñaron un correcto papel que no hizo que nadie se sorprendiera.

Marwan

 

20 años sobre las tablas convierten a Marwan en historia viva de este Carnaval. Se levantaba para ellos el telón en este año tan especial y aparecían vestidos como una Paris Hilton extremeña con perrito incluído. El decorado que presentaban era algo básico (un telón y algunos elementos de gran tamaño) y nos hacía pensar en la faraónica puesta en escena del año pasado; ellos sin embargo estaban guapísimas con un tipo estaba muy conseguido.

En su despedida hacían referencia a todos los disfraces que el grupo ha llevado en su historia en lo que quizás era un intento de homenajear a los miembros que a lo largo de estos años han formado parte del grupo y ya no están: hay muchas caras nuevas defendiendo la actuación y se echó en falta la presencia de componentes como Juan Pablo, estandarte de la murga en estos últimos años.

El cambio de estilo de la murga fue notable: han dejado de lado su lado más serio y continúan en la línea de intentar hacer reír que ya comenzaran a retomar el año pasado.

Krma

 

Querían meter mano y se plantaron en el escenario con unas gigantes manazas que, aunque daban un poco de miedo, dieron muestra del buen hacer de este grupo. Aunque quizás sus ideas y chistes no llegaran a cuajar en ocasiones entre el público, lo que no se le puede negar es que le ponen intención: la idea de llevar manos postizas para representar a un fisioterapeuta es buena. Los Krma siguen intentando hacer que la gente pase buenos momentos durante su actuación.

Quizás en su presentación el público perdiera un poco el hilo en el momento en el que llamaban a cada miembro por su nombre, pero es verdad que durante toda la actuación quisieron que la actualidad estuviera extremeña presente.

Su tipo de este año, además, daba juego para que el figurante fuera vestido con el disfraz del año pasado, muy bien hilado. Quizás las ideas de Krma no son comprendidas por todo el público, pero lo que es cierto es que esta murga tiene muy claro que es fiel a su estilo.

Los Zarigüellas

 

Los Zarigüellas vuelven a funcionar tras un año de descanso. Tenían planeada una actuación en la que el protagonista era Domingo Festivo, un funcionario pacense bastante vago que se pasa la vida en el bar de la esquina. Coincidieron con Las Sospechosas en tipo pero fueron dos formas distintas de sacarle punta a la idea.

Los chicos de Los Zarigüellas le ponían muy buena intención y presentaban un repertorio muy lineal y sin subidas y bajadas en la intensidad de la actuación. Si bien musicalmente no fueron brillantes se nota que el paso de los años les va dando lecciones sobre cómo hacer las cosas. Domingo Festivo no trabajará mucho pero Los Zarigüellas si que lo han hecho para sacar adelante una actuación que recuerda en algunos momentos a su último año sobre las tablas del López, cuando iban vestidos de curas.

La leyenda de la nave de los desertores

 

Los debutantes -que no lo eran tanto- abordaron el López de Ayala en cuarta posición. Eran uno de los platos fuertes de la noche y la gente esperaba una actuación que, cañonazo tras cañonazo, hiciera que los presentes no pudieran parar de reir. La sorpresa vino cuando nos encontramos con la actuación más mordaz y satírica que se ha escuchado en la fase preliminar. Muy bien hilado el repertorio combinando su traje y la actualidad nacional.

Musicalmente impecables cabe destacar la música de pasodobles y cuplés, dignas de ser escuchadas con atención. El segundo pasodoble, dedicado a su propia agrupación, hizo las delicias de los presentes.
Se esperan grandes cosas de este grupo a medida que pasen las fases del Concurso.

Los Espantaperros

 

La quinta agrupación de la noche eran Los Espantaperros que, una vez perdido el factor sorpresa, tenían alguna dificultad para conectar con el público. Sus disfraces de botellas que están en la buhardilla está muy bien pensado. No es muy original, en este Concurso ya se han visto personajes que salen de botellas gigantes, pero está bien conformada la historia que gira alrededor de su atuendo. Sin embargo este mismo punto es el que puede hacerles perder público: Los Espantaperros ha sido siempre una murga que por sus actuaciones ha atraído a mayores pero también a muchos niños que quizás este año no hayan entendido muy bien la idea que planteaban.

Siguen contando en sus filas con Tony, lo que es una apuesta segura cuando se levanta el telón. La actuación de Los Espantaperros estuvo muy bien cantada, con una dicción a la que pocas pegas se le podía poner y un ritmo que hizo que bailaran más de una vez durante los 22 minutos. Se nota el ensayo que lleva detrás.

La Caidita

 

Volvía La Caidita y su público fiel estuvo muy presente de su esperado retorno. Había muchas caras conocidas en sus filas que siempre es una alegría ver sobre el escenario. La Caidita presentaban a unos panaderos que mientras amasaban iban comentando todo lo que se les pasaba por la cabeza. Aunque la idea estuvo trabajada es cierto que en algunos momentos se echaba de menos el “sello Caidita”. Llenaron de harina el escenario y a ellos mismos e incluso consiguieron que el público asistente saliera con barras de pan en sus manos. Un buen broche a la fase preliminar del Concurso.

Noticias relacionadas

Comparte